Los tratamientos faciales con cirugía son la opción más avanzada dentro de la medicina estética facial cuando se busca un cambio real, estructural y duradero en el rostro. A diferencia de los tratamientos faciales sin cirugía (como HIFU, radiofrecuencia, ácido hialurónico o botox), la cirugía actúa en planos profundos: piel, grasa, músculo e incluso hueso, permitiendo corregir flacidez avanzada, mejorar la simetría facial, refinar rasgos y rejuvenecer de forma integral.
Estos procedimientos de cirugía estética facial pueden abordar desde el envejecimiento visible (arrugas marcadas, descolgamiento, exceso de piel en párpados) hasta aspectos de armonización facial (proyección del mentón, definición mandibular, nariz más proporcional, óvalo más afinado). El objetivo actual no es “cambiar la cara”, sino lograr un resultado natural, equilibrado y acorde a la anatomía del paciente.
Aviso importante: Este contenido es informativo. Toda cirugía estética facial debe ser valorada por un cirujano plástico o cirujano maxilofacial especializado. Cada intervención conlleva recuperación, riesgos y seguimiento médico profesional.
Principales tratamientos faciales con cirugía estética
A continuación encontrarás los tratamientos quirúrgicos faciales más demandados en rejuvenecimiento facial, armonización y definición del contorno del rostro.
Rinoplastia
La rinoplastia es una cirugía facial estética y funcional que modifica la forma, el tamaño o el ángulo de la nariz. Puede afinar el dorso, corregir la punta nasal, reducir una giba o armonizar el perfil.
Además de la mejora estética, en muchos casos también mejora la respiración.
Es uno de los tratamientos estéticos faciales con cirugía más solicitados cuando el objetivo es una nariz más proporcionada y un rostro visualmente equilibrado.
Indicaciones habituales: nariz desviada, punta caída, dorso prominente, falta de simetría nasal.

Lifting facial o ritidectomía
El lifting facial quirúrgico es el procedimiento de referencia para tratar flacidez avanzada y descolgamiento del tercio medio e inferior del rostro y el cuello.
Esta cirugía tensa la musculatura profunda, recoloca el tejido y elimina el exceso de piel, consiguiendo un rejuvenecimiento facial global y natural.
Suele recomendarse cuando los tratamientos faciales no invasivos (HIFU, radiofrecuencia, electroestimulación, etc.) ya no son suficientes.
Beneficios: redefinición del óvalo, mejora de papada y cuello, suavización de arrugas marcadas.

Blefaroplastia
La blefaroplastia elimina exceso de piel y/o grasa en párpados superiores e inferiores.
Su objetivo es rejuvenecer la mirada, reducir bolsas, corregir párpados caídos y dar un aspecto más descansado.
Es una de las cirugías estéticas faciales más populares porque aporta resultados muy visibles en ojeras, bolsas y párpados sin alterar la expresión natural de los ojos.

Mentoplastia
La mentoplastia o cirugía del mentón permite proyectar, reducir o remodelar el mentón para mejorar el perfil lateral y la armonía del tercio inferior de la cara.
Puede realizarse mediante implantes de mentón o mediante remodelación ósea.
Se utiliza tanto en armonización facial masculina (mentón más definido, mandíbula más marcada) como en perfilado facial femenino más equilibrado.
Objetivo: mejorar proporciones entre nariz, labios y mentón.

Otoplastia
La otoplastia corrige orejas prominentes, asimétricas o muy separadas.
Es una cirugía relativamente breve que busca una apariencia más armónica del pabellón auricular en relación al rostro.
Tiene un componente estético y emocional importante, porque muchas personas buscan esta intervención para mejorar autoestima e imagen frontal y de perfil.

Liposucción facial
La liposucción facial o lipoescultura facial elimina grasa localizada en mejillas, papada o cuello.
Se utiliza para definir el óvalo, afinar la parte baja del rostro y marcar mejor la línea mandibular.
Es frecuente en protocolos de perfilado facial y rejuvenecimiento del tercio inferior cuando hay acumulación de grasa submentoniana (papada).
Beneficio estético: rostro más estilizado sin alterar la estructura ósea.

Implantes faciales
Los implantes faciales (pómulos, mentón, mandíbula) aportan volumen estructural y mejoran la definición del contorno facial de manera permanente.
Se recomiendan en casos de falta de proyección malar (pómulos planos), pérdida de volumen con la edad, mandíbula poco definida o asimetrías faciales marcadas.
Son una alternativa quirúrgica a los rellenos temporales cuando se desea un resultado estable en el tiempo.

Bichectomía
La bichectomía consiste en la extracción parcial de las bolas de Bichat, unas almohadillas de grasa en las mejillas.
El objetivo es afinar el rostro, marcar los pómulos y conseguir una apariencia más angulosa, con efecto “cara más estilizada”.
Es uno de los tratamientos quirúrgicos faciales más demandados en armonización facial y definición del tercio medio.


Lifting de cejas / Lifting frontal
El lifting de cejas eleva las cejas caídas, suaviza arrugas de la frente y abre la mirada.
Esta cirugía mejora la expresión facial superior, reduciendo el aspecto de cansancio o ceño fruncido permanente.
Se puede realizar sola o combinada con blefaroplastia para un rejuvenecimiento completo de la zona periocular.

Aumento de labios
Aunque existen alternativas sin cirugía (ácido hialurónico), el aumento de labios quirúrgico puede realizarse mediante implantes específicos o con injerto de grasa propia (lipofilling).
Este procedimiento permite mejorar el volumen labial, definir el contorno y equilibrar el perfil de forma más duradera.
Se busca un resultado armónico y proporcionado, evitando el exceso de volumen artificial.

Ventajas de los tratamientos estéticos faciales con cirugía
Elegir un tratamiento facial con cirugía estética frente a una técnica no invasiva ofrece ventajas importantes cuando se desean cambios estructurales:
Armonización facial completa.
En muchos casos se combinan procedimientos (por ejemplo, rinoplastia + mentoplastia + liposucción de papada) para equilibrar todo el tercio medio e inferior del rostro.
Resultados duraderos o permanentes.
Lifting facial, mentoplastia, rinoplastia o implantes faciales aportan cambios estables a nivel óseo, muscular o de soporte profundo.
Corrección precisa de rasgos.
Se puede ajustar el perfil nasal, definir la mandíbula, elevar párpados caídos o tensar la piel del cuello con alto nivel de detalle.
Rejuvenecimiento facial avanzado.
En casos de flacidez facial severa, exceso de piel o bolsas marcadas bajo los ojos, la cirugía estética facial suele ser la vía más eficaz.
¿Cuándo considerar la cirugía estética facial?
Los tratamientos estéticos faciales con cirugía suelen recomendarse cuando:
- Buscas cambios visibles y duraderos, no sólo un “retoque temporal”.
- Existe flacidez marcada, descolgamiento o exceso de piel que ya no mejora con tratamientos sin cirugía.
- Hay desproporción facial (por ejemplo, mentón retraído, nariz prominente, papada persistente) que afecta a la armonía global.
- Quieres una solución definitiva para bolsas en párpados, cejas caídas o contorno mandibular poco definido.
Es fundamental tener expectativas realistas y una evaluación personalizada por parte de un cirujano plástico facial / cirujano estético cualificado. Cada rostro tiene una anatomía concreta; no existen resultados estándar universales.
Seguridad, recuperación y profesionalidad
Aunque muchas de estas cirugías tienen tiempos de recuperación cada vez más optimizados, siguen siendo procedimientos médicos que requieren:
- Cumplir las indicaciones médicas y los tiempos de reposo.
- Valoración individual previa y estudio anatómico.
- Anestesia local, sedación o anestesia general (según el tipo de cirugía facial).
- Seguimiento postoperatorio profesional.
Conclusión: belleza facial duradera con cirugía estética
Los tratamientos estéticos faciales con cirugía —como la rinoplastia, el lifting facial, la blefaroplastia, la mentoplastia, la otoplastia, la liposucción facial, la bichectomía o el lifting de cejas— permiten rejuvenecer, armonizar y redefinir el rostro de forma estructural y duradera.
Son una alternativa sólida cuando los tratamientos sin cirugía ya no ofrecen el resultado deseado o cuando se busca una corrección profunda del contorno facial, la nariz, los párpados o la línea mandibular.
Si estás valorando un cambio estético facial permanente, el paso correcto es siempre el mismo: consulta con un especialista acreditado en cirugía estética facial, resuelve tus dudas sobre recuperación y resultados esperados y define un plan seguro, realista y personalizado para tu rostro.