El peeling químico facial es uno de los tratamientos estéticos faciales sin cirugía más utilizados para rejuvenecer la piel, mejorar su textura y reducir imperfecciones visibles. Consiste en la aplicación controlada de sustancias químicas —como ácido glicólico, ácido salicílico, ácido mandélico o TCA (ácido tricloroacético)— que exfolian las capas superficiales de la piel y favorecen la regeneración celular.
Este proceso estimula la producción de colágeno y elastina, ayudando a tratar manchas, arrugas finas, cicatrices de acné, poros dilatados y tono apagado. El resultado es una piel más uniforme, lisa y luminosa sin necesidad de cirugía ni procedimientos invasivos.
Aviso: Contenido informativo. La elección del tipo de peeling debe ser siempre valorada por un profesional de medicina estética o dermatología según tu tipo de piel, fototipo, historial de acné y nivel de sensibilidad.
Beneficios del peeling químico facial
El peeling facial químico es un tratamiento multifunción que actúa sobre varios problemas estéticos al mismo tiempo. Sus principales beneficios son:
Rejuvenecimiento facial visible
Elimina células muertas, mejora la textura de la piel y suaviza arrugas finas superficiales. Aporta un aspecto más descansado y joven.
Reducción de manchas
Ayuda a corregir hiperpigmentaciones solares, manchas por edad y algunas manchas hormonales superficiales. Es un aliado eficaz dentro del tratamiento facial antimanchas sin cirugía.
Tratamiento del acné y de las marcas postacné
Ciertos peelings con ácido salicílico o TCA mejoran lesiones activas leves y suavizan cicatrices superficiales de acné, afinando el relieve cutáneo.
Piel más uniforme y luminosa
Unifica el tono, mejora el brillo natural y reduce ese aspecto “apagado” típico del fotoenvejecimiento.
Poros más finos y menos grasa
Regula el exceso de sebo, reduce la apariencia de poros dilatados y mejora la calidad de la piel mixta o grasa.
Tipos de peeling químico facial
No todos los peelings son iguales. Según la profundidad de acción, se personalizan para distintos objetivos estéticos.
1. Peeling superficial
- Utiliza ácidos suaves como glicólico, mandélico, láctico o combinaciones iluminadoras.
- Mejora luminosidad, textura fina y acné leve.
- Apenas requiere recuperación visible: suele producir una descamación muy ligera o prácticamente imperceptible.
- Ideal como tratamiento progresivo para “dar luz” y mejorar el tono sin cambios bruscos.
2. Peeling medio
- Emplea ácidos más potentes como salicílico o TCA en concentraciones controladas.
- Indicado para manchas más marcadas, arrugas moderadas y cicatrices de acné superficiales.
- Puede generar descamación visible durante algunos días y requiere cuidados posteriores estrictos (hidratación + fotoprotección).
- Es uno de los protocolos más solicitados para piel fotoenvejecida.
3. Peeling profundo
- No es un tratamiento de “rutina estética”, sino una intervención puntual y planificada.
- Suele realizarse con fenol u otras sustancias altamente potentes.
- Recomendado en casos de envejecimiento cutáneo severo, arrugas profundas y daño solar muy avanzado.
- Normalmente se realiza en una única sesión y con supervisión médica especializada, y tiene un periodo de recuperación más largo.
Precio del peeling químico facial
El precio del peeling químico facial depende del tipo de peeling, la clínica y la complejidad técnica del protocolo:
- Peeling profundo: desde 600 € por sesión.
- Peeling superficial: 50 € – 150 € por sesión.
- Peeling medio: 200 € – 400 € por sesión.
Es importante una valoración médica previa porque no todas las pieles toleran la misma intensidad de ácido ni la misma profundidad.
¿Cuántas sesiones necesito?
Peeling superficial
Suele pautarse como tratamiento progresivo y de mantenimiento dermatocosmético: entre 3 y 6 sesiones, separadas cada 2 a 4 semanas. Mejora luminosidad, poro y textura fina.
Peeling medio
Normalmente se recomiendan 2 o 3 sesiones, con descansos de 4 a 6 semanas entre cada una. Es útil en manchas visibles, marcas de acné y arrugas moderadas.
Peeling profundo
En la mayoría de los casos se realiza 1 sola sesión, ya que su acción es intensa y más profunda. Después requiere un plan de recuperación y seguimiento más estricto.
Cuidados posteriores al peeling químico facial
Tras un peeling, la piel está más sensible y necesita protección y calma.
Recomendaciones básicas
- Fotoprotección estricta con FPS 50 todos los días, incluso en invierno o si no sales mucho al sol.
- Hidratación con productos calmantes y reparadores (por ejemplo, formulaciones con ácido hialurónico, pantenol, aloe vera).
- Evitar exfoliantes físicos, retinol, ácidos glicólico/salicílico y vitamina C pura durante 7-10 días o el tiempo que indique el profesional.
- No retirar manualmente la piel descamada: deja que la regeneración ocurra de forma natural.
- Evitar calor excesivo, saunas y ejercicio intenso las primeras 24-48 horas tras peelings medios o profundos.
Si notas ardor intenso, inflamación anormal o zonas muy sensibles, consulta de inmediato con el especialista que realizó el tratamiento.
¿Peeling químico o alternativa sin ácidos?
El peeling químico facial ofrece una renovación profunda y visible sin cirugía, pero no es la única opción dentro de los tratamientos faciales no invasivos:
- Microdermoabrasión con punta de diamante: exfoliación mecánica controlada sin ácidos, ideal para poro dilatado, textura irregular y piel sensible que no tolera peelings medios.
- Láser / IPL facial: mejor para tratar rojeces, capilares y manchas vasculares o pigmentarias más localizadas.
- Mesoterapia facial con vitaminas y ácido hialurónico: hidratación profunda y mejora de luminosidad sin pelado visible.
Un buen plan facial puede combinar varias técnicas en distintos momentos (por ejemplo, peeling superficial para luminosidad + mesoterapia hidratante semanas después), siempre con calendario pautado.

Conclusión
El peeling químico facial es una de las mejores opciones para quienes buscan piel más joven, uniforme y luminosa sin cirugía. Permite tratar manchas, poros dilatados, arrugas finas y cicatrices superficiales de acné mediante una renovación controlada de la piel y un aumento de colágeno.
Por su capacidad de personalización (superficial, medio o profundo), se ha convertido en uno de los tratamientos estrella de la medicina estética facial.
Antes de realizarlo, pide una valoración profesional para ajustar el tipo de ácido, la profundidad y el ritmo de sesiones a las necesidades reales de tu rostro y conseguir una piel más suave, clara y revitalizada.